Mi experiencia adoptando una mascota adulta, ha sido muy gratificante.
Es una perrita muy tranquila en casa, cariñosa con la gente, con buen apetito, le encantan los snacks, pasear en carro y las caminatas en el parque.
Hemos establecido rutinas de alimentación y de salidas de la casa. Su única travesura ha sido sacar basura del tinaco porque tenia restos de comida, ya se que la tengo que dejar mejor tapada.
Quiero resaltar que en nuestras caminatas nos hemos encontrado a Carey y la emoción que muestra mi mascota es de brincos de alegría, lo que interpreto como una muestra del buen trato que recibió en la fundación mientras estuvo en el albergue.